El rey Carlos III lleva toda la vida viviendo como tal y es que miembros de su personal lo apodaron el “príncipe mimado”.

 

El nombrado monarca de Gran Bretaña hace pedidos lujosos durante su día.
Un ex mayordomo reveló las solicitudes más insólitas, desde plancharle los cordones de los zapatos hasta ponerle pasta de dientes a su cepillo.
El tapón de la bañera tiene que estar en una determinada posición y la temperatura del agua tiene que estar sólo tibia.
Desayuna pan casero, un bol de fruta fresca, jugos de frutas, seis tipos diferentes de miel, algunos mueslis especiales, su fruta seca y queso y las galletas se calienten a cierta temperatura al final de las comidas.

Se ha señalado que el rey Carlos III tendría un trastorno obsesivo compulsivo (TOC), aunque esto, obviamente, no ha sido confirmado por el Palacio de Buckingham.