Tas el triunfo de Brasil sobre Corea del sur (4-1), comenzaron los trabajos de desmontaje de este estadio catarí, que pasará a ser un lugar con zonas verdes y de recreo para los habitantes del país.

 

El estadio 974 fue construido con contenedores de transporte y su nombre hace honor al prefijo telefónico de Qatar y al numero de estos elementos que se utilizó en su construcción.

 

Este es uno de los tres escenarios deportivos que ‘desaparecerán’ luego de finalizar los octavos de final, el último enfrentamiento de esta fase de grupos será este jueves 6 de diciembre entre Portugal y Suiza.

“Diseñar para el desmantelamiento es uno de los principios de la construcción sostenible”, afirmó Karim Elgendy, que forma parte del centro de estudios Chatham House.

 

En la mañana de este martes iniciaron las labores de desmontaje, por el momento se conoce que se retiraron todas las lonas y rejillas que rodeaban el estadio, situación que también tomó de sorpresa a los trabajadores, pues esperaban la orden después del partido final.

 

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Las piezas del estadio ‘974’ serán enviadas a países que requieran esta infraestructura, según Fenwick Iribarren Architects, uno de los principales responsables de la obra, el diseño quiere evitar que luego del Mundial se quede como un ‘elefante blanco’, “se reutilizarán los contenedores y la superestructura”, menciona el sitio web oficial.

 

Es decir, quieren evitar que los tres estadios construidos pierdan su utilidad después de jugar este campeonato mundial, lo mismo pasará con el resto de los estadios donde se conoce que reducirán su capacidad o tendrán otras utilidades.